El estilo de tatuaje sticker se caracteriza por diseños que imitan la apariencia de pegatinas o calcomanías, con contornos bien definidos —habitualmente blancos—, colores vibrantes y sombras colocadas de forma estratégica.
Estos tatuajes tienen un aspecto plano, “como si estuvieran pegados sobre la piel”, lo que les da una sensación muy gráfica, similar a la de una ilustración o un dibujo impreso.