PIERCINGs
En Ostara cuidamos cada detalle para que tu experiencia sea segura, tranquila y bonita.
Te asesoramos según tu estilo, tus gustos y la anatomía de tu cuerpo.
PREGUNTAS FRECUENTES
No, no debes moverlo en absoluto. Un piercing recién hecho es, literalmente, una herida, y necesita quietud para cicatrizar correctamente.
Si lo tocas, lo giras o lo desplazas, reinicias el proceso de curación, irritas el tejido y aumentas el riesgo de infección. Déjalo tranquilo y permite que tu cuerpo trabaje sin interrupciones.
Las pistolas no son herramientas seguras para perforar.
No se pueden esterilizar, lo que implica un riesgo alto de contaminación entre clientes. Además, la perforación no la realiza una aguja, sino la propia joya, que entra a presión y desgarra el tejido en vez de atravesarlo de manera limpia y precisa.
La joyería que utilizan tampoco es adecuada:
- Suele ser de aleaciones muy baratas, que pueden provocar reacciones.
- No tienen el tamaño correcto, porque no se considera la inflamación natural tras la perforación.
- El cierre tipo mariposa es dañino: tiende a encarnarse, acumula suciedad y dificulta la cicatrización.
Todo esto favorece las complicaciones. Con aguja estéril y joyería de titanio de calidad, la perforación es mucho más segura y respetuosa con el cuerpo.
No, no realizamos ninguno de estos dos piercings.
En España no son legales debido a su altísima tasa de complicaciones. Ambos atraviesan la lengua de forma horizontal y unen dos grupos musculares que deberían funcionar por separado, lo que puede afectar al habla, al movimiento de la lengua y a su función natural. Además, presentan un riesgo elevado de infección, rechazos y daños internos.
Si buscas un resultado estético similar, existe una opción mucho más segura: el venom, que consiste en dos piercings verticales independientes, colocados de forma paralela. Mantienen la estética sin comprometer la anatomía ni la funcionalidad de la lengua.
Sí pasa. El alcohol fluidifica la sangre, aumenta el sangrado y puede provocar mareos. También altera la percepción del dolor y dificulta que el cuerpo reaccione de forma equilibrada.
Por seguridad, en el estudio no realizamos ningún procedimiento si has ingerido alcohol u otras sustancias en las 24 horas previas. Es importante venir con el cuerpo en calma para que todo vaya bien.
Sí. Hay algunos piercings que no realizamos por seguridad, por legislación o por su altísima tasa de complicaciones. Nuestro objetivo es siempre priorizar tu salud y ofrecerte solo procedimientos viables, seguros y anatómicamente responsables.
Entre los piercings que no hacemos se encuentran:
- Surface en la lengua y snake eyes (no son legales en España, unen grupos musculares y tienen un índice muy alto de problemas).
- Microdermales o implantes dérmicos en zonas de fricción o donde no sea seguro colocarlos.
- Piercings que no respetan tu anatomía, como algunos rook, daith, industriales o verticales que la oreja simplemente no puede albergar sin riesgo.
- Piercings con pistola, ya que no son seguros ni esterilizables.
- Cualquier perforación que detectemos que podría comprometer tu salud, tu cicatrización o tu bienestar.
Si tienes una idea concreta, siempre podemos valorar tu anatomía y proponerte alternativas seguras que respeten tu cuerpo sin renunciar a tu estilo.
La perforación es muy rápida, pero dedicamos tiempo a elegir la joya, preparar el material estéril y explicarte los cuidados. En total, el proceso suele durar unos 15–30 minutos, dependiendo del piercing y de tus dudas.
No intentes forzarla de nuevo. Lo mejor es contactarnos cuanto antes para que podamos revisarte la zona, esterilizar una pieza y recolocarla si la perforación sigue abierta. A veces cierra muy rápido.
La mayoría de las veces es hipergranulación o irritación, no un queloide real. Suele resolverse ajustando hábitos y cuidados, pero es importante valorarlo para darte una pauta personalizada.
Sí, es parte del proceso. Un ligero enrojecimiento, algo de inflamación o una secreción transparente/blanquecina suelen ser normales.
Lo que no es normal es dolor intenso, pus amarillo/verde, mal olor o fiebre. En esos casos, contáctanos.
Sí, no es recomendable. El agua de mar, piscina o río contiene microorganismos que pueden entrar fácilmente en la herida. Lo ideal es evitar el baño durante las primeras semanas o hasta que la perforación esté más estable.
La sensación suele ser rápida e intensa, pero dura apenas un momento. La molestia posterior suele ser leve. Procuramos que el ambiente sea cálido y tranquilo para que te sientas acompañada y segura.
Trabajamos con titanio de grado implantado y materiales hipoalergénicos de alta calidad. Reducen el riesgo de reacción y favorecen una cicatrización más cómoda y saludable.
Para una primera perforación, no. La joya debe ser estéril, segura y del grosor adecuado.
Para cambios posteriores, podemos valorar tu pieza siempre que cumpla los requisitos de calidad e higiene.
Depende de la zona: algunos tardan 1–2 meses y otros pueden necesitar 6–12 meses.
Te explicaremos los tiempos de tu piercing en concreto y cómo acompañar el proceso.
Mantener la zona limpia con suero fisiológico, evitar tocar la joya, no dormir sobre ella, y cuidar la higiene general. También te indicaremos qué evitar (alcohol, cremas, maquillaje, productos agresivos) para que el tejido sane sin interferencias.
Es mejor evitarlo las primeras semanas. La presión puede irritar el tejido, desplazar la joya o alargar la cicatrización. Podemos recomendarte soluciones cómodas si se te hace difícil.
Aunque por fuera parezca cicatrizado, el interior puede seguir sensible. Por eso recomendamos esperar un poco más o venir a que revisemos la perforación antes de hacer el cambio.