TATUAJES
PREGUNTAS FRECUENTES
La sensación depende de cada persona y de la zona del cuerpo, pero la mayoría lo describe como soportable, más que un dolor fuerte. Nosotras trabajamos con calma, en un ambiente tranquilo, para que la experiencia sea lo más cómoda posible.
Claro. Puedes traer una idea, una referencia o incluso un dibujo hecho por ti. Lo adaptamos juntas para que quede bonito en tu piel, respete tu anatomía y envejezca bien con el tiempo.
Depende muchísimo del diseño, del tamaño y de la zona donde vaya.
Un tatuaje pequeño puede hacerse en 15–30 minutos, mientras que uno más detallado puede llevar varias horas o incluso dividirse en varias sesiones para que la piel descanse.
Antes de empezar, dedicamos un momento a ajustar el tamaño, la colocación y a resolver tus dudas. No trabajamos con prisas: preferimos que el proceso sea tranquilo y agradable para ti.
Cuando salgas del estudio llevarás tu tatuaje cubierto con un plástico film, que debe mantenerse sólo durante las primeras dos horas. Pasado ese tiempo, retíralo y, salvo indicación profesional, no vuelvas a tapar el tatuaje. La piel necesita aire para curar bien.
Una vez retirado el film, lava la zona con agua tibia y jabón de pH neutro (sin alcoholes, perfumes ni colorantes). Después, seca siempre con papel de cocina, dando toquecitos suaves, sin frotar. Durante los tres primeros días repite este proceso tres veces al día. Esta etapa se llama “proceso de secado”, y durante ella no debes aplicar ninguna crema.
A partir del cuarto día, sigue lavando y secando igual, también tres veces al día, pero ahora sí aplica una pequeña cantidad de crema de la que te recomendamos. Para orientarte, para un tatuaje de unos 6–8 cm bastaría con la cantidad equivalente a una lenteja. Debe quedar hidratado, ligeramente brillante, pero sin exceso de crema. Mantén esta rutina durante unos siete días.
Desde el día 10 en adelante, lava el tatuaje dos veces al día (mañana y noche) y aplica crema después. Verás que la piel puede pelarse, de forma parecida a una quemadura solar. Es normal y forma parte del proceso. No arranques las pieles: déjalas caer solas; si durante el lavado se desprenden suavemente con las yemas de los dedos, está bien, pero nunca lo fuerces.
Tras 15–20 días, el tatuaje habrá pasado lo más delicado. A partir de aquí, mantenlo bien hidratado a diario y protégelo con protector solar siempre que vaya a recibir luz. Es la mejor manera de mantenerlo bonito durante años.
Y recuerda: si notas algo que no te encaja o tienes cualquier duda sobre la curación, habla siempre con tu profesional.
Si has tomado alcohol o medicación que altere la sangre, no podremos tatuarte ese día. Tampoco si estás resfriada o tu cuerpo está más débil de lo normal. Es importante venir en buenas condiciones para que la piel sane correctamente.
No. Durante el embarazo o la lactancia no realizamos tatuajes por seguridad.
Además de que el sistema inmune está más sensible, durante el embarazo no se pueden tomar prácticamente medicamentos, y si hubiera cualquier complicación, por pequeña que fuera, no podrían tratarte con garantías.
Es un riesgo innecesario tanto para ti como para el bebé.
Lo mejor es esperar unos meses, hasta que tu cuerpo esté en un momento seguro y estable para tatuarse sin preocupaciones.
Usamos tintas homologadas, veganas y seguras, pensadas para piel sensible y para que envejezcan bien con el tiempo.
Puedes escribirnos por redes, WhatsApp, email o rellenar nuestro formulario desde la web. Para darte presupuesto necesitamos:
- Tu idea o referencia
- Tamaño aproximado
- Zona del cuerpo
- Si es en color o en negro
Con esa información podemos orientarte rápidamente.
Puedes tatuarte libremente a partir de los 18 años.
En el estudio también tatuamos a menores desde los 15, siempre que:
- Vengan con su tutor/a legal
- El tutor/a firme el consentimiento
- El tutor/a esté presente durante toda la cita
- Ambos aporten un documento de identidad válido
Sin estos requisitos, no podemos realizar el tatuaje.
Sí, aunque cada caso se valora individualmente.
Algunas cicatrices necesitan más tiempo para estabilizarse; otras se pueden tatuar sin problemas. Te guiaremos según tu piel.
Es recomendable esperar 1/2 semanas. El sol, la arena, la sal y el cloro pueden irritar el tatuaje o afectar al pigmento. Déjale tiempo a la piel para cerrar bien.
Sí, durante los primeros días es completamente normal. La piel está sanando.
Lo que no debe aparecer es fiebre, mal olor, pus amarillo/verde o un dolor que aumenta con el tiempo. En ese caso, escríbenos.
Sí. La piel se renueva y el tatuaje puede verse más apagado durante unos días. Después recupera su aspecto. La “peladura” fina es normal; solo recuerda no arrancarla.
Sí. Si el tatuaje es reciente y está hecho en el estudio, normalmente incluye un retoque dentro de un plazo que te explicamos en la cita. Queremos que quede perfecto.
Te asesoramos siempre. Algunas zonas envejecen mejor que otras y cada piel reacciona distinto. Te diremos con sinceridad qué funcionará bien y qué no, y te proponemos alternativas si es necesario.
En muchos casos sí. Diseñamos el cover para integrar o disimular el anterior. Si vemos que no va a quedar bien, te lo diremos con cariño y claridad, y buscaremos otras opciones.
Sí.
Si creemos que el diseño no va a cicatrizar bien, que no es viable a nivel técnico o va en contra de nuestros valores éticos, preferimos decírtelo con sinceridad. Siempre buscamos alternativas que respeten tu piel y tu estilo.